Georgia, ese país que cuando hablas de él, de primeras
la gente cree que hablas de EEUU, pero realmente nos referimos en este post al
magnífico y poco conocido país caucásico.
Por
vecinos tiene Armenia, Azerbaijan, Rusia, y Turquía. Además Georgia está delimitado
por el mar Negro y en el límite entre Europa Oriental y Asia Occidental.
Su
localización geográfica es tan influyente en su cultura, que en sus edificios,
ropas y tradiciones queda reflejada la época otomana, el estilo ruso ortodoxo,
y la europa medieval. Todo ello hace en sí un sitio único en el mundo, pues es
fácil reconocer cada una de esas influencias y, a su vez, como lo han
transformado en un símbolo de su identidad.
Moneda : lari
Georgia,
igual que sus países vecinos del Cáucaso, está atravesado por la cordillera
caucásica, eso hace que el paisaje sea excepcional. Es un país lleno de
bosques, montañas y con curiosas playas. Cabe destacar que sus ciudadanos se
encargan con mucho orgullo y cariño de defender sus paisajes.
Nuestra experiencia
Sección:
El
viaje
El viaje y la sorpresa oculta
Para
llegar a Tbilisi necesitamos ir primero hasta el aeropuerto Istanbul Atatürk,
mi compañero de vida y de viaje voló desde Barcelona y yo desde Basel. De allí
cogimos otro avión ya a Tbilisi.
Todo
esto fue con la aerolínea turca “Pegasus Airlines”. Con la que la experiencia
del vuelo fue de calidad y tranquila (con precios muy económicos).
Desde
el aeropuerto georgiano nos dirigimos al centro con una línea de buses que
conecta con éste cada 35 minutos.
Una
vez en la ciudad nos dirigimos al hotel “Lost In Tbilisi”(perdido en Tbilisi).
Llevábamos más de 20 horas despiertos y deseábamos con ansia llegar allá.
Cuando
por fin llegamos al hotel nos encontramos con una gran sorpresa, Lost in
Tbilisi estaba realmente perdido, no existía. Eran las 6 de la mañana y todavía
no habían cafeterías abiertas.
Nos
quedábamos sin internet y no teníamos dónde ir. Así que esperamos hasta las
7:30 a que abrieran un restaurante (con servicio de desayuno, Brunch...) dónde, debo decir, tomé el mejor
café con helado de mi vida.
Dinehall en la Rustaveli Avenue, MAQRO
Ya
cansados (y desesperados) logramos contactar con Booking para que nos
devolviera el dinero de la reserva en el hotel fantasma. Y en ese entonces,
decidimos alquilar a través de Airbnb un cuco apartamento al que no podíamos
acceder hasta las 15h, todo un show.
El
apartamento está situado justo en el casco antiguo, al lado del jardín
botánico, es decir, después de una gran cuesta.
¿Qué
hicimos? Pues dejar las maletas con el dueño del apartamento e irnos al jardín
botánico. Que no es especialmente pequeño, el cual bellísimo y de visita
recomendada, además, queda cerca de los baños / termas de Tbilissi, las
favoritas de los rusos y de los novios recién casados de la ciudad.
Cabe
destacar que el tiempo en mayo allí es genial. El poco rato que llovía, la
gente iba sin paraguas, pues cuando paraba la lluvia, a los 15 minutos estabas
absolutamente seco.
Ahora que ya sabemos dónde está, vamos
a hablar de que nos ofrece:
Sitios destacados:
Old Tbilisi: bello
y caótico. Casco antiguo en reformas y calles oscuras. La sensación de
seguridad aún así, es muy alta.
Calles
llenas de negocios pensada para los turistas: souvenirs, ex-change,
restaurantes...
Avenida Rustaveli: llena
de edificios históricos, tiendas, un centro comercial, hoteles y restaurantes
exclusivos.
Colina Sololaki: se puede llegar a ella con un teleférico que atraviesa
la ciudad, allí es donde se encuentra la madre de Georgia, una estatua de
aluminio de 20 metros de altura. Se ve desde toda la ciudad, y la colina
aguarda un completo panorama de toda la ciudad.
Los baños termales “Sulphur
Baths”:
Increíblemente
relajante y singular belleza. Se recomiendan para tratar problemas de piel,
ayudar con la artritis, insomnio...
¡O
para ir con tu crush!
Parlamento: El
parlamento es uno de los majestuosos edificios gubernamentales que se pueden
ver en la famosísima avenida Rustaveli.
Liberty Square: la
plaza de la Paz renombrada varias veces durante la historia se situa en el
centro de la ciudad de Tbilisi y en el extremo oriental de la avenida
Rustaveli.
Cada
26 de mayo se celebra el aniversario de la República democrática de Georgia con
un ambiente festivo recorriendo todas las calles de la capital.
(Restauración)
Maspindzelo: Este
fue el mejor restaurante que encontramos sin duda en toda Tbilisi. Está cerca
de los Sulphur Baths. Allí hacen los mejores “Kachapuri Acharuli” (pan ovalado
relleno de queso, mantequilla y huevo) y la mejor degustación calidad precio de
la zona. Sin duda un sitio de parada obligatoria.
(Restauración)
MAQRO: De
este lugar puedo recomendar el bol de avena con frutas frescas y el exquisito
“Ice Coffe with Ice cream”.
Además
delante de este exclusivo y lujoso lugar se encuentra la ópera de Tbilisi.
Catedral de la santísima Trinidad de Tbilisi: imponente catedral ortodoxa de recomendable
visita para los amantes del turismo cultural y religioso.
Calle Shardeni:
icónica calle de Tbilisi llena de locales de ocio, shisha y de restauración.
Fuera de la capital:
Ananuri: Paraje
natural de gran belleza con un monasterio ortodoxo. Paisaje a la cordillera
caucásica.
Mtskheta: es
una ciudad museo cercana a la capital es una ciudades más antiguas de Georgia y
desde el año 94 patrimonio de la humanidad. Destaca por un precioso monasterio
ortodoxo (monasterio Jvari) y la catedral de Svetitsjoveli. Dentro de la ciudad
hay una multitud de paradas y puestos de comida.
Para
nosotros aún hay una larga lista de sitios que visitar en Georgia, os hacemos
un adelanto del próximo viaje:
Batumi:
situada en la costa del mar negro
Gori:
ciudad natal de Joseph Stalin
Vardzia:
monasterio medieval cavado en la montaña.
Sighnaghi:
pequeño pueblo de gran encanto, la favorita de los novios para casarse.
Sección:
Baúl de las anécdotas
MAQRO:
como he comentado anteriormente nuestro primer día en Tbilisi fue un tanto
movido. A las 6:00 de la mañana nos encontrábamos tirados sin hotel, internet
ni batería por lo cual decidimos andar por la “Rustaveli Avenue” y allí mi
pareja se fijo en un local de aire moderno que todavía estaba cerrado.
Decidimos
sentarnos en un banco delante del local que resultó ser un restaurante.
Casualidades del universo el local terminó siendo uno de los mejores sitios de
Tbilisi tanto para el desayuno como para el Brunch.
(Cultura)
Día
de la independencia georgiana: realmente no sabíamos que el 26 de mayo era el
día de Independencia lo cual fue una sorpresa porque ese mismo día regresábamos
a nuestros correspondientes destinos.
El
vuelo de regreso era por la noche así que disfrutamos todo el día del ambiente
festivo.
(Tiendas)
En
la ciudad que vivo actualmente Weil am Rhein hay un museo de arquitectura e
interiorismo llamado Vitra, me sorprendió muchísimo encontrar una tienda en
Tbilisi de la misma Vitra.
(Transporte y gente)
En
Tbilisi lo normal es moverse con el autobús el metro o el taxi, nosotros
optamos la mayor parte de veces para coger el taxi. Una de las veces dimos con
un simpático taxista que aunque realmente no nos entendíamos mucho, su simpatía
y sus ganas de hacerse entender hizo que acabáramos yendo con él de excursión
por Ananuri y Mtskheta. Al final el señor acabó haciéndonos de guía turístico y
de fotógrafo. Hicimos tan buenas migas que después de hacernos una selfie nos
intercambiamos los números de teléfono.
(+ taxis)
Pero
sin duda un problema que nos encontramos en Georgia es que la mayoría de la
población no habla ni un inglés básico, así que cuando cogimos un taxi y nos
dejó enfrente de un centro comercial teníamos la sospecha que allí no se
encontraba la estación. Así que le indicamos al taxista que nos llevara al
lugar marcado por Google Maps.
Bajamos
del taxi un poco extrañados por la soledad y la miseria que azotaba la zona
donde estábamos.
Resulta
que el todopoderoso Google Maps estaba equivocado y que allí no había ninguna
estación de tren (además que probablemente era la peor periferia de Tbilisi)
por lo cual no nos quedó más remedio que intentar parar un taxi para volver,
tardamos una media hora en parar un coche destartalado pero regresamos sanos y
salvos a Tbilisi.
Me
encanta Georgia, sus paisajes, la influencia de las diferentes épocas e
imperios en sus calles, su gente y sus kinkalis*! ¡
*Comida
tradicional georgiana.
Para mí, hasta día de hoy, ha sido el viaje que más me ha marcado. Veo a
Tbilisi como una ciudad europea más, pero con una gente mucho más tranquila.
Me sentía muy agusto y "como en casa" y no
precisamente porque entendiera algo de allí, absolutamente todo en las calles
está en georgiano, incluso los números están en éste excepcional alfabeto. Pero
hay sitios que, sin saber un porqué exacto, llegan al alma. Este ha sido uno, y
en nuestra cita anual nos encontraremos.
Amarramos el barco por hoy, ¡Hasta el próximo post!
Georgia, ese país que cuando hablas de él, de primeras
la gente cree que hablas de EEUU, pero realmente nos referimos en este post al
magnífico y poco conocido país caucásico.
Por
vecinos tiene Armenia, Azerbaijan, Rusia, y Turquía. Además Georgia está delimitado
por el mar Negro y en el límite entre Europa Oriental y Asia Occidental.
Su
localización geográfica es tan influyente en su cultura, que en sus edificios,
ropas y tradiciones queda reflejada la época otomana, el estilo ruso ortodoxo,
y la europa medieval. Todo ello hace en sí un sitio único en el mundo, pues es
fácil reconocer cada una de esas influencias y, a su vez, como lo han
transformado en un símbolo de su identidad.
Moneda : lari
Georgia,
igual que sus países vecinos del Cáucaso, está atravesado por la cordillera
caucásica, eso hace que el paisaje sea excepcional. Es un país lleno de
bosques, montañas y con curiosas playas. Cabe destacar que sus ciudadanos se
encargan con mucho orgullo y cariño de defender sus paisajes.
Nuestra experiencia
Sección:
El
viaje
El viaje y la sorpresa oculta
Para
llegar a Tbilisi necesitamos ir primero hasta el aeropuerto Istanbul Atatürk,
mi compañero de vida y de viaje voló desde Barcelona y yo desde Basel. De allí
cogimos otro avión ya a Tbilisi.
Todo
esto fue con la aerolínea turca “Pegasus Airlines”. Con la que la experiencia
del vuelo fue de calidad y tranquila (con precios muy económicos).
Desde
el aeropuerto georgiano nos dirigimos al centro con una línea de buses que
conecta con éste cada 35 minutos.
Una
vez en la ciudad nos dirigimos al hotel “Lost In Tbilisi”(perdido en Tbilisi).
Llevábamos más de 20 horas despiertos y deseábamos con ansia llegar allá.
Cuando
por fin llegamos al hotel nos encontramos con una gran sorpresa, Lost in
Tbilisi estaba realmente perdido, no existía. Eran las 6 de la mañana y todavía
no habían cafeterías abiertas.
Nos
quedábamos sin internet y no teníamos dónde ir. Así que esperamos hasta las
7:30 a que abrieran un restaurante (con servicio de desayuno, Brunch...) dónde, debo decir, tomé el mejor
café con helado de mi vida.
Dinehall en la Rustaveli Avenue, MAQRO
Ya
cansados (y desesperados) logramos contactar con Booking para que nos
devolviera el dinero de la reserva en el hotel fantasma. Y en ese entonces,
decidimos alquilar a través de Airbnb un cuco apartamento al que no podíamos
acceder hasta las 15h, todo un show.
El
apartamento está situado justo en el casco antiguo, al lado del jardín
botánico, es decir, después de una gran cuesta.
¿Qué
hicimos? Pues dejar las maletas con el dueño del apartamento e irnos al jardín
botánico. Que no es especialmente pequeño, el cual bellísimo y de visita
recomendada, además, queda cerca de los baños / termas de Tbilissi, las
favoritas de los rusos y de los novios recién casados de la ciudad.
Cabe
destacar que el tiempo en mayo allí es genial. El poco rato que llovía, la
gente iba sin paraguas, pues cuando paraba la lluvia, a los 15 minutos estabas
absolutamente seco.
Ahora que ya sabemos dónde está, vamos
a hablar de que nos ofrece:
Sitios destacados:
Old Tbilisi: bello
y caótico. Casco antiguo en reformas y calles oscuras. La sensación de
seguridad aún así, es muy alta.
Calles
llenas de negocios pensada para los turistas: souvenirs, ex-change,
restaurantes...
Avenida Rustaveli: llena
de edificios históricos, tiendas, un centro comercial, hoteles y restaurantes
exclusivos.
Colina Sololaki: se puede llegar a ella con un teleférico que atraviesa
la ciudad, allí es donde se encuentra la madre de Georgia, una estatua de
aluminio de 20 metros de altura. Se ve desde toda la ciudad, y la colina
aguarda un completo panorama de toda la ciudad.
Los baños termales “Sulphur
Baths”:
Increíblemente
relajante y singular belleza. Se recomiendan para tratar problemas de piel,
ayudar con la artritis, insomnio...
¡O
para ir con tu crush!
Parlamento: El
parlamento es uno de los majestuosos edificios gubernamentales que se pueden
ver en la famosísima avenida Rustaveli.
Liberty Square: la
plaza de la Paz renombrada varias veces durante la historia se situa en el
centro de la ciudad de Tbilisi y en el extremo oriental de la avenida
Rustaveli.
Cada
26 de mayo se celebra el aniversario de la República democrática de Georgia con
un ambiente festivo recorriendo todas las calles de la capital.
(Restauración)
Maspindzelo: Este
fue el mejor restaurante que encontramos sin duda en toda Tbilisi. Está cerca
de los Sulphur Baths. Allí hacen los mejores “Kachapuri Acharuli” (pan ovalado
relleno de queso, mantequilla y huevo) y la mejor degustación calidad precio de
la zona. Sin duda un sitio de parada obligatoria.
(Restauración)
MAQRO: De
este lugar puedo recomendar el bol de avena con frutas frescas y el exquisito
“Ice Coffe with Ice cream”.
Además
delante de este exclusivo y lujoso lugar se encuentra la ópera de Tbilisi.
Catedral de la santísima Trinidad de Tbilisi: imponente catedral ortodoxa de recomendable
visita para los amantes del turismo cultural y religioso.
Calle Shardeni:
icónica calle de Tbilisi llena de locales de ocio, shisha y de restauración.
Fuera de la capital:
Ananuri: Paraje
natural de gran belleza con un monasterio ortodoxo. Paisaje a la cordillera
caucásica.
Mtskheta: es
una ciudad museo cercana a la capital es una ciudades más antiguas de Georgia y
desde el año 94 patrimonio de la humanidad. Destaca por un precioso monasterio
ortodoxo (monasterio Jvari) y la catedral de Svetitsjoveli. Dentro de la ciudad
hay una multitud de paradas y puestos de comida.
Para
nosotros aún hay una larga lista de sitios que visitar en Georgia, os hacemos
un adelanto del próximo viaje:
Batumi:
situada en la costa del mar negro
Gori:
ciudad natal de Joseph Stalin
Vardzia:
monasterio medieval cavado en la montaña.
Sighnaghi:
pequeño pueblo de gran encanto, la favorita de los novios para casarse.
Sección:
Baúl de las anécdotas
MAQRO:
como he comentado anteriormente nuestro primer día en Tbilisi fue un tanto
movido. A las 6:00 de la mañana nos encontrábamos tirados sin hotel, internet
ni batería por lo cual decidimos andar por la “Rustaveli Avenue” y allí mi
pareja se fijo en un local de aire moderno que todavía estaba cerrado.
Decidimos
sentarnos en un banco delante del local que resultó ser un restaurante.
Casualidades del universo el local terminó siendo uno de los mejores sitios de
Tbilisi tanto para el desayuno como para el Brunch.
(Cultura)
Día
de la independencia georgiana: realmente no sabíamos que el 26 de mayo era el
día de Independencia lo cual fue una sorpresa porque ese mismo día regresábamos
a nuestros correspondientes destinos.
El
vuelo de regreso era por la noche así que disfrutamos todo el día del ambiente
festivo.
(Tiendas)
En
la ciudad que vivo actualmente Weil am Rhein hay un museo de arquitectura e
interiorismo llamado Vitra, me sorprendió muchísimo encontrar una tienda en
Tbilisi de la misma Vitra.
(Transporte y gente)
En
Tbilisi lo normal es moverse con el autobús el metro o el taxi, nosotros
optamos la mayor parte de veces para coger el taxi. Una de las veces dimos con
un simpático taxista que aunque realmente no nos entendíamos mucho, su simpatía
y sus ganas de hacerse entender hizo que acabáramos yendo con él de excursión
por Ananuri y Mtskheta. Al final el señor acabó haciéndonos de guía turístico y
de fotógrafo. Hicimos tan buenas migas que después de hacernos una selfie nos
intercambiamos los números de teléfono.
(+ taxis)
Pero
sin duda un problema que nos encontramos en Georgia es que la mayoría de la
población no habla ni un inglés básico, así que cuando cogimos un taxi y nos
dejó enfrente de un centro comercial teníamos la sospecha que allí no se
encontraba la estación. Así que le indicamos al taxista que nos llevara al
lugar marcado por Google Maps.
Bajamos
del taxi un poco extrañados por la soledad y la miseria que azotaba la zona
donde estábamos.
Resulta
que el todopoderoso Google Maps estaba equivocado y que allí no había ninguna
estación de tren (además que probablemente era la peor periferia de Tbilisi)
por lo cual no nos quedó más remedio que intentar parar un taxi para volver,
tardamos una media hora en parar un coche destartalado pero regresamos sanos y
salvos a Tbilisi.
Me
encanta Georgia, sus paisajes, la influencia de las diferentes épocas e
imperios en sus calles, su gente y sus kinkalis*! ¡
*Comida
tradicional georgiana.
Para mí, hasta día de hoy, ha sido el viaje que más me ha marcado. Veo a Tbilisi como una ciudad europea más, pero con una gente mucho más tranquila.
Me sentía muy agusto y "como en casa" y no
precisamente porque entendiera algo de allí, absolutamente todo en las calles
está en georgiano, incluso los números están en éste excepcional alfabeto. Pero
hay sitios que, sin saber un porqué exacto, llegan al alma. Este ha sido uno, y
en nuestra cita anual nos encontraremos.
Amarramos el barco por hoy, ¡Hasta el próximo post!








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